La iluminación en una oficina no es solo una cuestión estética. De hecho, puede marcar una gran diferencia en la salud visual, la concentración y la productividad laboral. Una luz mal elegida genera fatiga, incomodidad e incluso desmotivación. Por el contrario, una buena iluminación crea espacios más agradables y funcionales.
Si estás diseñando o renovando tu lugar de trabajo, presta especial atención a la iluminación de oficinas. En Equone te damos las claves para acertar desde el principio.
1. Aprovecha al máximo la luz natural

Siempre que sea posible, el primer paso es distribuir los espacios para que entre la mayor cantidad de luz natural:
- Coloca los puestos cerca de ventanas o cristaleras
- Usa cortinas que regulen la entrada sin bloquearla
- Evita muebles altos que hagan sombra
La luz natural mejora el estado de ánimo y reduce el cansancio visual.
2. Elige una luz general uniforme y sin deslumbramientos

Una oficina productiva necesita una luz ambiental general que no proyecte sombras ni genere contrastes fuertes.
Recomendaciones
- Usa luminarias de techo LED con luz neutra (entre 4.000K y 5.000K)
- Evita las bombillas de luz cálida (demasiado relajante) o luz fría intensa (puede resultar agresiva)
- Asegúrate de que no haya brillos molestos sobre pantallas o mesas
Una buena luz general es la base de todo diseño de iluminación en oficina.
3. Iluminación puntual en zonas específicas

Además de la luz ambiental, hay que reforzar la iluminación en puntos clave:
- Lámparas de escritorio regulables
- Luz superior directa en salas de reuniones
- Focos o tiras LED en estanterías o zonas de archivo
Cada tarea tiene unas necesidades diferentes de luz.
4. Cuidado con la luz indirecta y decorativa
Puede ser útil para crear ambientes más agradables en:
- Zonas de descanso
- Salas de espera
- Espacios de creatividad o brainstorming
Pero nunca debe sustituir a la iluminación funcional.
Una oficina acogedora no es incompatible con un entorno profesional.
5. Tecnología inteligente: más eficiencia y confort
La tendencia actual en iluminación de oficinas es la integración con sistemas de gestión inteligente:
- Sensores de presencia
- Reguladores de intensidad según la luz natural
- Control por zonas o por horario
Esto no solo mejora el confort, sino que reduce el consumo energético.
Una oficina eficiente también se nota en la factura de la luz.
Luz que mejora cómo trabajamos

Invertir en una iluminación adecuada es apostar por el bienestar del equipo, reducir errores, cuidar la vista y generar un entorno más agradable.
Desde proyectos más pequeños hasta reformas integrales, en Equone ayudamos a crear espacios de trabajo más saludables, eficientes y bonitos. Porque la iluminación, cuando se diseña bien, trabaja a favor de las personas.
